Reseña #126: Ahora sufrirán ellos ; 5/10
¡Hola, lector! Qué alegría tenerte por aquí un día más en el blog. Vengo a hablaros de un libro que me llegó con toda la ilusión del mundo a través del "Concurso de Reseñas" de la editorial. Si no sabéis qué es, lo mejor es que vayáis a la web de Ediciones Labnar o que los sigáis a través de su perfil de Instagram. Siempre suben convocatorias interesantes y concursos que tienen en cuenta a los perfiles pequeñitos, pero matones. ¡Es de agradecer que reconozcan nuestro trabajo!
¡Gracias por el envío del ejemplar!
Título: Ahora sufrirán ellos
Autor: Jackson Bellami
Páginas: 542 páginas
Editorial: Ediciones Labnar
Año de publicación: 2026
Año de la presente edición: mayo 2026
Título original:
Traductor:
ISBN: 978-84-16366743
Género: Ficción. Thriller.
Pertenece a: Autoconclusivo
Precuela:
Secuela:
Resumen
Ethan Duntess lo tiene todo.
Es un chico a las puertas de sus sueños gracias a una vida de esfuerzo y sacrificio. El orgullo de su padre, Louis. El delirio perfecto de su chica, Melissa. Y la envidia de todos los demás, incluso de sus mejores amigos.
Por esa razón, Ethan es traicionado.
Tras verse envuelto en un caso diseñado para destruirlo, acaba en prisión después de perder su futuro, su hogar y aquellos a quienes amaba. Allí, en la oscuridad de una celda, encuentra refugio en la compañía de un chico enfadado con el mundo y en las enseñanzas de Abner Farley, un viejo profesor que no le permite rendirse frente al desconsuelo. Al amparo de la escoria de la sociedad, el joven aprende a sobrevivir aferrándose a la poca luz entre las sombras de su alma.
Pero ya no será el chico que era. La bondad y la esperanza se convertirán en un recuerdo tan lejano que otras emociones tomarán el control de sus días, otorgándole la fuerza necesaria para mantenerse con vida.
Sin embargo, cuando el mundo de aquellos que lo traicionaron comience a derrumbarse, Ethan ya no estará para presenciarlo. Su nombre será solo un recuerdo. Su historia, el eco de un fantasma.
Las calles de San Marcelo, California, arderán con el fuego del pasado, la rabia de un chico olvidado y el poder del sentimiento más oscuro: venganza.
Opinión personal
Siempre es un placer colaborar con esta editorial. Ya sabéis que nuestra relación se cuenta, actualmente, por años y adoro cada lanzamiento que hacen. Es maravilloso ver cómo algunas editoriales siguen fijándose en los perfiles pequeños como yo. Es por eso que me emociona mucho recibir un libro suyo, y más de un autor que he descubierto recientemente y que me ha sorprendido de sobre manera. No obstante, esto conlleva unas expectativas bastantes altas y, que si no se cumplen, aparte de la decepción, hay un enorme sentimiento de culpa por no poder dar una mejor opinión de una novela.
Es esto lo que me ha ocurrido con Ahora sufrirán ellos. No es una mala historia, para nada está mal construida y os la puedo recomendar como lectura ligera, pero no ha sido un libro que me haya aportado más que un simple entretenimiento.
Volvemos con un autor que ya ha demostrado su gran pericia a la hora de tramar sus historias. En esta ocasión, Jackson Bellami nos ofrece una novela que se lee con absoluta fluidez. Los saltos temporales entre el presente y el pasado están manejados con maestría, imprimiendo un ritmo estupendo que hace que las páginas vuelen sin que te des cuenta. ¿Buscáis una lectura ligera? Sin duda, este es vuestro autor, y ese manejo del tiempo es, precisamente, el detalle que más me ha cautivado.
Bellami cuenta con un estilo accesible y transparente. Se trata de esas lecturas que fluyen de manera natural, lo cual se agradece enormemente cuando buscas desconectar. Es cierto que, al basarse en un argumento tan universal como El Conde de Montecristo, resulta aún más fácil sumergirse en la trama y avanzar con rapidez, convirtiéndola en la opción perfecta para esas tardes en las que apetece una compañía entretenida y sin complicaciones.
En cuanto al desenlace, uno de sus mayores aciertos, el autor logra cerrar la historia de manera magnífica. Satisface las expectativas sin dejar cabos sueltos ni flaquear en la resolución. Al tratarse de un relato totalmente autoconclusivo, con un principio y un final muy definidos, descarta por completo cualquier atisbo de continuación. Aunque soy una gran defensora de las sagas y trilogías, de vez en cuando se agradece disfrutar de una obra redonda que se basta y se sobra a sí misma.
A pesar de sus virtudes, hubo varios elementos que frenaron mi entusiasmo a lo largo del camino. Las primeras páginas me recordaron excesivamente a otra obra del autor leída hace poco, y esa sensación de “esto ya lo he leído” hizo que mis expectativas iniciales se desinflaran pronto. Aunque el trasfondo debería haberme remitido de manera natural a El Conde de Montecristo, cada capítulo me devolvía mentalmente a esas lecturas recientes, convirtiéndose en el principal obstáculo para disfrutar de la trama con ganas.
En el plano de los personajes, la novela presenta una dualidad muy marcada. Es evidente que el autor ha realizado un trabajo minucioso en su diseño: cuentan con motivaciones claras, trasfondos muy trabajados y arcos argumentales bien definidos sobre el papel. Sin embargo, a la hora de la verdad, no logré conectar emocionalmente con ninguno de ellos. Y claro, sin esa chispa de empatía genuina, resulta sumamente difícil sufrir a la par que ellos las injusticias, las traiciones y los reveses de los que abunda el argumento.
Asimismo, cabe señalar que, si bien la novela es correcta, no aporta nada verdaderamente nuevo u original. A medida que avanzaba, la extrema similitud con el relato clásico hizo que perdiera el interés, provocando que se me hiciera cuesta arriba superar ciertos tramos de la lectura por pura desgana.
Ahora sufrirá ellos se mueve en un terreno agridulce. Si bien destaca por su técnica, el cuidado del ritmo y un desenlace impecable, creo que la obra hace recordar demasiado a otra de sus novelas y al propio clásico en el que está basada, lo que quita toda la frescura. A esto se le suman los personajes que a mí no me han terminado de llegar. En definitiva, es un libro que cumple con creces si buscas una lectura ligera para desconectar, pero que te deja con la espinita de que, arriesgando un poquito más, podría haber sido mucho más memorable.













