Reseña #125: El Imperio de los Condenados ; 10/10
¿Se puede estar completamente destrozado emocionalmente y, al mismo tiempo, con unas ganas locas de aplaudir? Si la respuesta implica adentrarse en el universo de Jay Kristoff, la contestación es un rotundo sí. Hoy os traigo la reseña de un segundo libro que no solo cumple con las expectativas, sino que dinamita cualquier listón previo. Preparad los pañuelos, porque nos adentramos en las páginas de una de las mejores fantasías oscuras del momento. ¡Comenzamos!
¡Posibles spoilers de la novela anterior!
Título: El Imperio de los Condenados
Autor: Jay Kristoff
Páginas: 920 páginas
Editorial: Nocturna Ediciones
Año de publicación: 2024
Año de la presente edición: 2025
Título original: Empire of the Damned
Traductor: Laura Naranjo
ISBN: 978-84-19680-84-6
Género: Fantasía oscura. Sobrenatural.
Pertenece a: Saga "El Imperio del Vampiro" (#2)
Precuela: El Imperio del Vampiro 👉 Reseña
Secuela: El Imperio del Amanecer (El Imperio del Vampiro #3 - A la venta el 16/11)
Resumen
TRÁEME LO QUE NECESITO, NIÑO.
TRÁEME UN IMPERIO.
Gabriel de León ha perdido la oportunidad de acabar con la noche sin fin. Ahora, embarcado en una incierta alianza con una vampira, se propone recurrir a la enigmática estirpe Esani para averiguar cómo deshacer la muerte de los días…
Por más que a los lobos no les inquieten los males de los gusanos.
Perseguido por la estirpe Voss, arrastrado a letales contiendas en las gélidas Tierras Altas y destrozado por su propia sed de sangre, el último santo de plata sabe que quizá no sobreviva lo suficiente para presenciar cómo alguien muy importante para él descubre la verdad.
Y puede que esa verdad sea demasiado horrible como para concebirla siquiera.
Opinión personal
Creo que quedó bastante claro que las ganas que tenía por continuar esta trilogía eran proporcionables a la puntuación que tuvo su entrega anterior. Si ya el primer libro fue una auténtica maravilla, las expectativas que tenía sobre El Imperio de los Condenados eran inmensas. Pero, como era de esperar, ¡las ha superado con creces! ¡Dios, mío! Jay Kristoff eres un maldito genio y, por favor, Nocturna Ediciones, traedme YA la última parte. Os puedo asegurar, desde ya, que esta trilogía es de las mejores que os podéis leer, así que dadle una oportunidad y disfrutad de tan tremendo argumento y de tan sensual protagonista.
Por mí haría casi un copia y pega de la reseña anterior, porque todo lo bueno que tuvo el primero, lo tiene el segundo. Pero, como no sería ético, empezaré por el mismo sitio que siempre. El autor demuestra, una vez más, que posee una pluma excelente. Te atrapa desde el principio, con un vocabulario sencillo, pero de época, y con una serie de expresiones que permiten una lectura muy ágil, de las más ligeras que os podéis encontrar. Creo que es de los autores que mejor se leen, así que es totalmente recomendable para aquellas personas no tan iniciadas en la fantasía, pero que deseen disfrutar de una magnífica trilogía sobre vampiros.
Si mezclamos una pluma espectacular con un argumento magnífico, obviamente la mezcla es explosiva. Una historia adictiva desde la primera página, interesante, dinámica y muy detallista. Hace que te sumerjas profundamente en ella. Cada capítulo te obliga a continuar, te hace querer más y, hasta que no terminas el siguiente capítulo, no puedes ni respirar. Y aun así, tienes que seguir leyendo. Tengo que destacar, además, el sistema de magia, la construcción de los vampiros y de su sociedad, la manera en que suceden las diferentes escenas y los enormes y maravillosos giros argumentales que te dejan con la boca abierta. Creo que, igual que ocurrió con la novela anterior, no hay nada que no me haya encantado de esta historia. Os lo destacaría absolutamente todo.
Si con mi sangre, mi ayuda o mi aliento puedo mantenerte a salvo, juro aquí que lo haré.
Aguantándome las ganas de contaros hasta el último detalle de esta historia, porque necesito destriparla con alguien, voy simplemente a enumerar los momentos más épicos de esta novela: la batalla de Dún Maergernn, el enfrentamiento en el Puente de Cairnhaem y el paso de Gabriel por las Tierras Altas. Tres acontecimientos importantes que te encogen el corazón, te destruyen emocionalmente y consiguen que no sueltes el libro hasta el final.
Lo amo, pero el amor es mortal. Y la sangre es eterna.
En cuanto a sus personajes... ¡Ay! ¿Qué no decir de ellos? Complejas personalidades y construcciones impecables... Tienen todo lo que se puede pedir. El autor ha conseguido que podamos congeniar con cada uno de ellos, incluidos los más siniestros villanos. Y eso es lo mejor de todo. Te pueden caer muy bien o muy mal, pero tienes que admitir que están muy bien conseguidos. Obviamente tengo que poner por encima al maravilloso Gabriel de León. Y es que no solo es un personaje con una moral gris, un pasado truculento y una historia totalmente descorazonadora, sino que además mezcla muy bien esa personalidad típica de un antihéroe con la de un hombre de principios claros y corazón de oro. Junto con él, se cuelan en el top 3 de mejores personajes tanto Phoebe como Celene. Me encantaría poder destriparos todo sobre ellas, cada detalle, pero no debo porque intento hacer las reseñas libres de spoilers; de todas maneras, solo tenéis que saber lo siguiente: son increíbles, cada una a su manera. Para terminar, quiero hacer una mención especial: Dior. Nuestra jovencita va madurando y convirtiéndose en un personaje muy interesante. Cualquiera esperaría que, dada su importancia en la historia, tuviera la clásica personalidad de mary sue, pero, lejos de ello, Jay Kristoff nos ha dado una ladronzuela intrépida e inteligente que ablanda el corazón de los más duros. Es simplemente genial.
Tuviste algo que la mayoría de los hombres nu-nunca llegar a tener. Yo también conocí a tu e-esposa, Gabriel. Y Astrid nunca te habría pedido que la llo-lloraras eternamente. Que te pr-privaras de la vida y del amor. Que te asfixiaras en el pasado en vez de r-respirar aquí y ahora.
Y lo mejor llega con el final, porque ¡MADRE MÍA! ¡Qué apoteósico! He llorado como una descosida, con un dolor en el pecho que consiguió doblarme, pero, a su vez, me dejó con la boca abierta y con unas ganas enfermizas de que no acabara. Deja las expectativas para el último libro por las nubes. ¡Qué ganas de leer semejante obra de arte!
El Imperio de los Condenados es una obra maestra. La construcción de un mundo oscuro pero fascinante, el dinamismo y la agilidad de la prosa permiten que devores las páginas de esta novela; además de que la profundidad psicológica de los personajes, que huyen de estereotipos simples, ayuda a empatizar con ellos desde la primera página, consiguiendo que incluso los más horribles tengan su puntillo. Se trata, por supuesto, de una lectura que genera una fuerte inmersión y una montaña rusa de emociones, lo que deja en el lector una necesidad imperiosa de continuar la saga. Por favor, si no habéis leído esta trilogía, hacedlo ya. No os podría decepcionar.













