Reseña #121: Nunca digas tu nombre ; 7/10

Hacía tiempo que me apetecía retomar un poquito el género histórico. Tengo muchísimos libros para leer, debería contar el número de pendientes la verdad, pero la mayoría son o de ciencia ficción, o de fantasía. Así que nunca viene mal cambiar un poquito de estilo para no abrumar al personal. Además, sabéis que al ser historiadora esto me puede, más cuando encuentro a un buen escritor. Sé que en redes no triunfan demasiado este tipo de novelas, pero creo que en la variedad está el gusto, así que iré cambiando de un género a otro para no cansaros, ni cansarme, demasiado. ¡Gracias por leer la entrada! Disfrutad.

 

Datos


Título: Nunca digas tu nombre

Autor: Jackson Bellami

Páginas: 492 páginas


Editorial: Ediciones Labnar

Año de publicación: Octubre 2020

Año de la presente edición: Febrero 2025

Título original:

Traductor: 

ISBN: 978-84-163665-07

Género: Ficción. Sobrenatural.

Pertenece a:

Precuela:

Secuela: 

Resumen

Connor Payton lo tenía todo, pero ya no tiene nada. Tras una horrible fiesta, Connor ha muerto. El joven construyó una peligrosa vida a su alrededor que le ha llevado a dejar de existir. Al menos, como un chico normal. Su fantasma está atrapado en el laberinto de mentiras, promesas vacías y chantajes que él mismo creó. Ahora, sin sueños con los que obsesionarse, su único deseo es averiguar la verdad. Y piensa prender fuego a Valley Rock si es necesario. Su mejor arma: poseer a todos a su alrededor para obtener respuestas. Porque solo alguien cercano pudo acabar con su vida. Su mayor inconveniente: conocer el nombre de la persona para poder entrar en su cuerpo. Y nadie es quien dice ser. Connor se forjó demasiados enemigos. Cualquiera podría ser su asesino. El tiempo en este mundo se le acaba. Las sombras reclaman su alma.

Opinión personal

Creo que esta entrada merece empezar agradeciendo, desde el fondo de mi corazón, a la Editorial Labnar la atención que siempre me ha brindado. Es una de las mejores editoriales con las que he podido colaborar: siempre atenta a sus reseñadores y dispuesta a forjar lazos sólidos. Lo que más me gusta, sin duda, y lo que hace que siempre quiera seguir colaborando con ella y me sienta súper afortunada es que permitan dar tu opinión más honesta sobre una obra (siempre desde el respeto), algo que otras editoriales ya no buscan.

En cuanto a la novela que nos atañe, es la segunda vez que la editorial me envía un libro de este autor, y tenía muchas ganas de volver a leer a Jackson Bellami porque, desde Horribles Consecuencias, me quedé con ganas de descubrir cómo escribe novela de misterio, el género en el que se especializa. ¿Ha cumplido mis expectativas? Sí, bastante bien, aunque es cierto que tampoco ha sido una auténtica maravilla. Es una lectura fácil y entretenida, que he disfrutado y que consigue que siga queriendo leer a este autor.

En una novela de misterio, la forma de narrar es casi tan importante como la propia historia, y aquí el estilo del autor juega un papel clave a la hora de mantener la tensión y el interés. Y es que, si ya me gustó su manera de escribir en su novela de romance, en Nunca digas tu nombre termina de lucirse. Su estilo es sencillo, ligero y fácil de comprender. Utiliza un vocabulario asequible para cualquier lector, con un enfoque en expresiones juveniles que permiten conectar rápidamente con la trama y los personajes. Todo ello consigue que el libro se convierta en una lectura ágil, perfecta para esos momentos en los que la cabeza necesita un descanso de tramas grandes y complejas, llenas de palabras rebuscadas. Siempre es buena idea sumergirse en una historia con una composición tan fresca. Para rematar, destaca la estructura: el presente, combinado con momentos del pasado, crea un ritmo muy dinámico que impide al lector tener un momento de paz o aburrimiento.

En cuanto al argumento, se trata de una historia original e interesante. La combinación entre misterio, novela juvenil y los toques sobrenaturales le da un aire diferente a otras historias del estilo. El autor construye muy bien la atmósfera que engancha al lector y consigue crear una tensión palpable desde las primeras páginas. La premisa de un fantasma que debe poseer a otros para descubrir quién lo asesinó resulta bastante atractiva, y Bellami sabe exprimir ese recurso para mantenerte con ganas de seguir leyendo. El ambiente de Valley Rock, con sus secretos, sus mentiras y sus personajes turbios, está muy bien logrado y te sumerge de lleno en un entorno donde cualquiera podría ser culpable. Sin embargo, y aunque la atmósfera de misterio es uno de los puntos fuertes de la novela, tengo que ser honesta: en mi caso, el velo del misterio se desvanece aproximadamente a mitad de la historia. No es que la trama deje de ser entretenida, pero sí que pierde parte de esa incertidumbre que te mantiene en vilo. Llegado cierto punto, empiezas a atar cabos con demasiada facilidad y las piezas del puzle encajan de forma bastante evidente. Esto no arruina la experiencia, pero sí hace que la segunda mitad carezca de ese factor sorpresa que tanto se valora en el género de misterio.

Los personajes secundarios son, sin duda, uno de los mayores aciertos de la novela**.** Su psicología está muy bien construida, resultan geniales de leer y conectas rápidamente con todos ellos. De hecho, diría que son lo mejor que tiene la historia. Cada uno aporta matices distintos a la trama y tienen la suficiente profundidad como para resultar creíbles y humanos. El autor ha conseguido darles vida propia, con sus personalidades únicas, lo que hace que la lectura sea mucho más rica y dinámica. En cuanto a Connor, el protagonista, también está muy bien construido. Es un personaje complejo y, sobre todo en los flashbacks, le coges bastante tirria, cosa que creo que forma parte de la intención del autor. Ver quién era antes de morir, cómo trataba a los demás y las decisiones que tomaba, genera en el lector una mezcla de rechazo y fascinación que resulta muy efectiva. Y, aunque no he llegado a empatizar o conectar del todo con él, el trabajo del autor al desarrollar a los personajes me parece lo bastante bueno como para mencionarlo.

Por desgracia, no todo puede ser positivo y, al igual que me ocurrió con Horribles Consecuencias, también he encontrado puntos negativos al leer esta novela. El primero que quiero señalar es mucho más subjetivo que el resto de lo que cuento en esta reseña: hay situaciones que me han incomodado hasta la saciedad. Me he sentido extraña leyendo esas partes y estaba deseando que no aparecieran más. Esos momentos tienen que ver con la alusión continua que hay, al principio de la historia, a los genitales de los personajes masculinos. Sinceramente, no creo que fuera algo imprescindible ni necesario. Para mí sobraba por completo, porque lo único en lo que podía pensar mientras lo leía era: “qué turbio”. Por supuesto, no está hecho con ningún tipo de mala intención y dudo que la finalidad del autor fuera incomodar a los lectores, pero yo no he podido dejar de sentirme así. La verdad es que me da bastante rabia, porque eso influyó en que tardara en cogerle gusto a la historia.

La personalidad del protagonista, pese a que he mencionado su construcción como algo tremendamente positivo, ha afectado a mi capacidad de empatía. Una persona tan mezquina, interesada y cruel no puede conectar conmigo. ¿Significa eso que la historia empeora por su presencia? No. Lo que ocurre es que no me apetece que busque la redención justificando que, en el fondo, era “un buen chico”. Me gusta cuando, incluso muerto, sigue siendo a veces un capullo, pero no cuando intentan hacernos creer que puede cambiar. Es tarde, amigo; a la próxima vez, espabilas.

Para terminar, quiero hablaros del final. Y es que aquí continúo con lo expuesto anteriormente: el misterio se desvanece demasiado rápido. Me da muchísima rabia llegar a la mitad de la historia y saber ya qué es lo que va a pasar a continuación. Le quita toda la magia. Sé que esto es cosa mía y que no es culpa ni de la novela ni del autor, pero mi experiencia empeora por este detalle. Sentí que era todo un poco predecible, así que me decepcionó verlo venir tan pronto. Qué mal.

Nunca digas tu nombre es una novela juvenil de misterio sobrenatural muy fácil de leer, con un argumento interesante y original que combina elementos sobrenaturales con una trama de asesinato envolvente. El estilo de Jackson Bellami es uno de sus mayores puntos fuertes: fluido, accesible y con un ritmo que no decae gracias a la alternancia entre presente y pasado. Los personajes secundarios son un auténtico acierto. Están muy bien desarrollados, resultan creíbles y aportan profundidad a la historia. Connor, aunque difícil de amar, cumple perfectamente su función como protagonista complejo y moralmente gris. Aunque la trama pierde parte de su misterio a mitad del recorrido y algunos elementos puedan resultar incómodos o predecibles según el lector, sigue siendo una lectura entretenida y adictiva que demuestra el talento del autor para narrar historias con gancho. Una opción perfecta para quienes busquen una lectura ligera pero con sustancia, ideal para desconectar sin renunciar a una buena historia.

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